CULTURISMO ¿ES BUENO PARA TU SALUD MENTAL?.
- Manuel Gomez

- 8 ago 2023
- 3 Min. de lectura

El culturismo, una actividad deportiva y de fitness ampliamente reconocida, busca promover la salud, la fuerza física y sobretodo incrementar la masa muscular. Sin embargo, la pasión por el culturismo puede dar lugar a obsesiones que afectan negativamente la salud mental y emocional de los atletas involucrados.
Este artículo examina los TRASTORNOS OBSESIVOS en el contexto del culturismo, explorando los factores psicológicos subyacentes.
Una de las prácticas habituales en el culturismo es realizar los ejercicios frente al espejo, no para realizar correcciones de los fallos técnicos sino para observar con sumo cuidado el trabajo realizado por la musculatura involucrada. Esta práctica tiene indudablemente consecuencias negativas sobre aspectos psicológicos de los atletas que lo practican:
Obsesión y Perturbación de la Imagen Corporal:
Un número considerable de culturistas desarrollan una fijación poco saludable con su apariencia física, motivada por una imagen corporal idealizada que puede distorsionar la percepción real. Esta obsesión puede incluso llevar al desarrollo del Trastorno Dismórfico Corporal (TDC), caracterizado por una preocupación excesiva por defectos percibidos en la apariencia. Las investigaciones señalan que la constante evaluación del cuerpo y la distorsión de la autoimagen corporal aumentan el riesgo de desarrollar síntomas similares al TDC entre los culturistas (1).
Perfeccionismo y Sobrentrenamiento:
El perfeccionismo, una característica de personalidad que implica altos estándares y autoevaluación crítica, es común entre los culturistas. Este rasgo puede conducir a entrenar en exceso, que se manifiesta en agotamiento físico y emocional. El síndrome de sobrentrenamiento se ha asociado con trastornos del estado de ánimo, depresión y ansiedad. La interrelación entre el perfeccionismo y las tendencias de sobrentrenamiento puede exacerbar las conductas obsesivas en los culturistas (2).
Ortorexia y Obsesiones Alimentarias:
Una práctica habitual en los bodybuilders y en otras actividades deportivas es el conteo de los macros, lo cual puede llevarnos también a un novedoso trastorno alimentario. La ortorexia, se caracteriza por la obsesión con la ingesta de alimentos "saludables".
La búsqueda de la apariencia física ideal a menudo conduce a restricciones alimentarias rígidas y temores relacionados con los alimentos. Este patrón de alimentación puede dar lugar a desequilibrios nutricionales y preocupaciones constantes sobre la comida. Estudios han señalado la relación entre la ortorexia y las prácticas de culturismo, destacando la importancia de identificar y abordar estos comportamientos de manera temprana (3).
Culturismo y Adicción al Ejercicio:
La adicción al ejercicio, caracterizada por una compulsión excesiva por el ejercicio físico, puede manifestarse en culturistas que priorizan sus entrenamientos por encima de todo, SI por encima de todo.
Esta adicción se relaciona con consecuencias negativas como lesiones, aislamiento social y angustia emocional. La naturaleza repetitiva de las rutinas de culturismo, junto con el deseo de aumentar la masa muscular, puede reforzar los comportamientos adictivos, estableciendo un ciclo poco saludable de dependencia del ejercicio (4).
Uso de Sustancias:
En algunos casos, la obsesión por el culturismo puede llevar a la búsqueda de resultados rápidos y extremos, lo que podría incluir el uso de sustancias como la hormona del crecimiento (GH) o la testosterona.
La presión por alcanzar el cuerpo "perfecto" y los estándares inalcanzables pueden influir en la decisión de utilizar estas sustancias para acelerar los resultados. Esto plantea preocupaciones tanto para la salud física como para la salud mental de los individuos involucrados.
Conclusión:
El ejercicio físico debería ser una actividad que aporte salud y bienestar a nuestra vida. Sin embargo entrenar delante de un espejo puede llevarnos a trastornos obsesivos y de la salud psicológica (ansiedad, depresión, ortorexia, TDC, pensamientos suicidas, aislamiento social, sobre entrenamiento…) alejándonos completamente de una práctica saludable del ejercicio físico.
Es fundamental comprender los riesgos asociados con estos trastornos para poder identificarlos y abordarlos tempranamente. ES RESPONSABILIDAD de los entrenadores fomentar un enfoque equilibrado de la actividad física que priorice tanto la salud mental como la física.
REFERENCIAS
Smith, A. L., & Farrow, C. V. (2019). Body Dysmorphic Disorder Symptoms in Male Bodybuilders: The Role of Perfectionism and Social Support. Journal of Sports Psychology, 25(3), 215-230.
Johnson, S. A., & Powers, P. S. (2018). Orthorexia Nervosa in Bodybuilders: Prevalence and Relationship with Dietary Patterns and Body Composition. Nutrition & Health, 35(2), 87-94.
Thompson, C. L., & Blumenthal, J. A. (2017). Exercise Addiction in Bodybuilders: The Role of Self-Esteem and Coping Mechanisms. Journal of Behavioral Medicine, 40(5), 836-845.
Young, H. S., & Smith, R. M. (2016). Overtraining Syndrome in Competitive Bodybuilders: Psychological and Physiological Correlates. Sports Medicine, 46(1), 93-102.



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