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ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA PARA EL RENDIMIENTO DEPORTIVO

SURFEANDO LA CURVA FUERZA–VELOCIDAD

En los deportes de equipo modernos, caracterizados por calendarios competitivos congestionados, la preparación física se enfrenta a un desafío crítico: optimizar el rendimiento minimizando el riesgo de lesión. Sin embargo, uno de los errores más frecuentes en la práctica actual es el exceso de especificidad, donde el entrenamiento replica de forma redundante las demandas de la competición.


Este enfoque ignora los tiempos de recuperación necesarios tras el partido y limita el desarrollo estructural del atleta. Nosotros proponemos un modelo basado en el entrenamiento de la fuerza a lo largo de toda la curva fuerza - velocidad, organizado mediante una periodización por bloques, como estrategia para mejorar el rendimiento y la resiliencia del deportista.


El deporte de alto rendimiento, particularmente en disciplinas como el fútbol y baloncesto, se caracteriza por una elevada densidad competitiva, con atletas que pueden disputar entre 60 y 70 partidos por temporada. Estas demandas generan un estrés significativo sobre múltiples sistemas fisiológicos, incluyendo el sistema neuromuscular, metabólico y estructural.


Diversos estudios han demostrado que los la fatiga tras la competición (incluyendo daño muscular, disminución de la fuerza máxima, alteraciones en la capacidad de sprint y fatiga neuromuscular) puede persistir durante 48 a 72 horas post-partido (Nédélec et al., 2012; Dupont et al., 2010). En consecuencia, en escenarios con dos partidos semanales, los atletas raramente alcanzan una recuperación completa entre estímulos competitivos.


A pesar de esta evidencia, es común observar programas de entrenamiento que incorporan contenidos altamente específicos adicionales, replicando patrones, velocidades y demandas metabólicas del juego. Este enfoque conduce a una acumulación de fatiga que desde mi punto de vista se asocia con:

  • Incremento del riesgo de lesión

  • Reducción del rendimiento

  • Alteraciones en la coordinación neuromuscular

  • Estados de sobreentrenamiento


Este fenómeno se alinea con el modelo de carga–lesión propuesto por Gabbett (2016), donde una exposición excesiva a estímulos de alta intensidad sin recuperación adecuada incrementa significativamente la probabilidad de lesión.


EL PROBLEMA DE LA ESPECIFICIDAD EXCESIVA

El principio de especificidad es fundamental en el entrenamiento deportivo; sin embargo, su aplicación sin una base estructural adecuada puede resultar contraproducente. Según Young (2006), la transferencia del entrenamiento al rendimiento deportivo depende no solo de la similitud mecánica, sino también del desarrollo de capacidades generales que permitan expresar dicha especificidad.


Cuando el entrenamiento se centra exclusivamente en estímulos específicos:

  • Se limita el desarrollo de la fuerza máxima

  • Se reduce la capacidad de generar adaptaciones estructurales

  • Se incrementa la fatiga acumulada


Además, desde una perspectiva molecular, el entrenamiento concurrente mal estructurado puede generar interferencias entre vías anabólicas (mTOR) y catabólicas (AMPK), comprometiendo las adaptaciones de fuerza y potencia (Fyfe et al., 2014).


Como resultado, los atletas desarrollan perfiles caracterizados por:

  • Alta velocidad de ejecución

  • Baja capacidad de absorción de carga

  • Déficit en la resiliencia de tejidos (tendón, fascia, músculo)


Este desequilibrio se ha relacionado con la alta incidencia de lesiones musculares y tendinopatías en el deporte profesional (Ekstrand et al., 2022).


LA CURVA FUERZA–VELOCIDAD COMO MARCO DE REFERENCIA

El rendimiento deportivo depende de la capacidad del atleta para producir fuerza a diferentes velocidades de contracción. La relación inversa entre fuerza y velocidad, descrita clásicamente por Hill (1938), constituye la base del concepto de curva fuerza–velocidad.



Cormie et al. (2011) destacan que el desarrollo óptimo del rendimiento requiere el entrenamiento de múltiples expresiones de fuerza, incluyendo:

  • Fuerza máxima (Peak force)

  • Potencia (Peak power)

  • Velocidad de aplicación de fuerza (Rfd)

  • Resistencia muscular


En este contexto, se propone un modelo práctico basado en seis zonas de entrenamiento de la fuerza, alineadas con diferentes regiones de la curva fuerza–velocidad.


CLASIFICACIÓN DE LAS ZONAS DE ENTRENAMIENTO DE FUERZA


ZONA 1 — MAX EFFORT METHOD

El Max Effort Method se centra en el desarrollo de la fuerza máxima mediante el uso de cargas muy elevadas (>85–90% 1RM). Este método mejora el reclutamiento de unidades motoras de alto umbral y la coordinación intramuscular, siendo clave para aumentar la capacidad de producir fuerza. Además, fortalece el sistema músculo-tendinoso, aumentando la resiliencia del atleta. No busca replicar el gesto deportivo, sino construir la base sobre la que se desarrollan la potencia y la velocidad.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

85–100% 1RM

Repeticiones

1–5 reps

Series

3–6 series efectivas

Tipo de esfuerzo

Máximo o cercano al máximo

Velocidad de ejecución

Baja (intencionalmente máxima)

Descanso

2–5 minutos

Objetivo principal

Fuerza máxima

Adaptación neuromuscular

Reclutamiento unidades motoras alto umbral

Frecuencia semanal

1–2 veces

Ejercicios

Multiarticulares (squat, deadlift, press)

Fatiga generada

Alta (neural)

Transferencia

Base para potencia y RFD


ZONA 2 — STRENGTH–SPEED

El Dynamic Effort Method 1 (Strength–Speed) se centra en aplicar altos niveles de fuerza a velocidades relativamente elevadas, utilizando cargas moderadas-altas (≈60–80% 1RM). Su objetivo es mejorar la capacidad de producir fuerza en menos tiempo, actuando como puente entre la fuerza máxima y la potencia. Este método desarrolla la intención de acelerar la carga y mejora la coordinación intermuscular, facilitando la transferencia hacia acciones deportivas más dinámicas.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

60–80% 1RM

Repeticiones

2–5 reps

Series

4–8 series

Tipo de esfuerzo

Submáximo con máxima intención

Velocidad de ejecución

Media -alta (intencionalmente máxima)

Descanso

2–3 minutos

Objetivo principal

Producción de fuerza explosiva

Adaptación neuromuscular

Coordinación intermuscular

Frecuencia semanal

1–2 veces

Ejercicios

Multiarticulares (Snatch, clean, squat, press, pulls)

Fatiga generada

Moderada

Transferencia

Puente hacia potencia (Z3)


ZONA 3 — OPTIMUM POWER

El Dynamic Effort Method 2 (Optimum Power) se orienta a maximizar la producción de potencia mecánica, trabajando con cargas moderadas (≈30–60% 1RM). En esta zona se alcanza el equilibrio óptimo entre fuerza y velocidad, lo que la convierte en una de las más relevantes para el rendimiento deportivo. Mejora la eficiencia neuromuscular y la capacidad de aplicar fuerza de forma explosiva, con alta transferencia a acciones como saltos, aceleraciones y cambios de ritmo.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

30–60% 1RM

Repeticiones

3–6 reps

Series

3–6 series

Tipo de esfuerzo

Explosivo

Velocidad de ejecución

Alta

Descanso

2–3 minutos

Objetivo principal

Máxima potencia

Adaptación neuromuscular

Eficiencia y sincronización

Frecuencia semanal

1–2 veces

Ejercicios

Jump squat, push press, Olympic lifts

Fatiga generada

Moderada

Transferencia

Alta al rendimiento deportivo


ZONA 4 — SPEED–STRENGTH

El Dynamic Effort Method 3 (Speed / Strength) se enfoca en producir fuerza a máxima velocidad con cargas ligeras (≈20–40% 1RM). Su objetivo es mejorar la velocidad de ejecución y la capacidad de mover el cuerpo o implementos rápidamente. Es clave para acciones deportivas donde el tiempo es limitado. Desarrolla la eficiencia neuromuscular y la intención de acelerar al máximo, con alta transferencia a sprints, gestos técnicos rápidos y cambios de dirección.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

20–40% 1RM

Repeticiones

3–8 reps

Series

4–8 series

Tipo de esfuerzo

Explosivo

Velocidad de ejecución

Muy alta

Descanso

1–3 minutos

Objetivo principal

Velocidad de aplicación de fuerza

Adaptación neuromuscular

Activación rápida y coordinación

Frecuencia semanal

1–2 veces

Ejercicios

Jump squat, throws, band work

Fatiga generada

Baja–moderada

Transferencia

Muy alta (gestos rápidos)


ZONA 5 — RATE OF FORCE DEVELOPMENT (RFD)

El RFD Method se centra en la tasa de desarrollo de la fuerza (Rate of Force Development), es decir, la capacidad de generar fuerza en tiempos muy cortos (<200 ms). Utiliza acciones explosivas, reactivas y pliométricas. Es determinante en deportes donde las acciones ocurren en milisegundos (sprint, salto, cambios de dirección). Mejora la activación neural y la rigidez del sistema músculo-tendinoso, con transferencia directa al rendimiento competitivo.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

Baja–moderada (peso corporal / cargas ligeras)

Repeticiones

2–5 reps

Series

3–6 series

Tipo de esfuerzo

Máxima explosividad / reactividad

Velocidad de ejecución

Máxima

Descanso

2–4 minutos

Objetivo principal

Aumentar RFD

Adaptación neuromuscular

Activación rápida (alta frecuencia de disparo)

Frecuencia semanal

1–3 veces

Ejercicios

Pliometría, sprints, saltos reactivos

Fatiga generada

Baja (pero alta exigencia neural)

Transferencia

Muy alta al rendimiento deportivo


ZONA 6 — REPETITION METHOD (ACCESORIOS)

El Repetition Method (Accessory Training) se centra en el desarrollo de la hipertrofia funcional, la resistencia muscular y la resiliencia estructural. Utiliza cargas moderadas y volúmenes más altos para fortalecer músculos, tendones y tejido conectivo. Es clave para prevenir lesiones y corregir desequilibrios. No busca máxima velocidad ni intensidad, sino acumular trabajo de calidad. Actúa como base estructural que permite sostener el rendimiento en las zonas más intensas.

VARIABLE

DESCRIPCIÓN

Intensidad

50–75% 1RM

Repeticiones

8–15 reps

Series

2–5 series

Tipo de esfuerzo

Submáximo

Velocidad de ejecución

Controlada

Descanso

60–90 segundos

Objetivo principal

Hipertrofia funcional y resiliencia

Adaptación neuromuscular

Resistencia muscular local

Frecuencia semanal

2–4 veces

Ejercicios

Accesorios, unilateral, core

Fatiga generada

Moderada (local)

Transferencia

Indirecta (soporte estructural)


PERIODIZACIÓN POR BLOQUES: ORGANIZACIÓN DE LA CARGA

La integración eficaz de las distintas zonas de entrenamiento de la fuerza exige una organización temporal precisa, ya que la simple exposición simultánea a múltiples estímulos puede generar interferencias y limitar las adaptaciones. En este contexto, la periodización por bloques propuesta por Issurin (2008) permite concentrar cargas específicas en fases diferenciadas, optimizando el desarrollo secuencial de las capacidades físicas.



FASE DE ACUMULACIÓN

En esta fase, la prioridad recae sobre las Zonas 1 y 6, orientadas al desarrollo de la fuerza máxima y la base estructural. El objetivo es generar adaptaciones neuromusculares y morfológicas, incluyendo el aumento del reclutamiento de unidades motoras y la mejora de la resiliencia del sistema músculo-tendinoso. El trabajo con altas cargas (Max Effort) se complementa con ejercicios accesorios que favorecen la hipertrofia funcional y la prevención de lesiones. Esta fase construye la base sobre la cual se desarrollarán las capacidades más específicas.


FASE DE TRANSFORMACIÓN

Una vez establecida la base, el enfoque se desplaza hacia las Zonas 2, 3 y 4, donde se busca convertir la fuerza en potencia. En esta fase, el entrenamiento enfatiza la producción de fuerza a mayor velocidad, mejorando la eficiencia neuromuscular y la coordinación intermuscular. Se introducen cargas moderadas y altas velocidades de ejecución, optimizando la relación fuerza–tiempo. Esta transición es clave para transferir las adaptaciones estructurales hacia el rendimiento deportivo.


FASE DE REALIZACIÓN

Finalmente, la prioridad se centra en la Zona 5 (RFD), donde el objetivo es maximizar la capacidad de generar fuerza en tiempos muy reducidos. Esta fase optimiza la velocidad, la reactividad y la expresión del rendimiento en situaciones específicas de competición. El volumen se reduce y la calidad del estímulo aumenta, permitiendo al atleta alcanzar su pico de rendimiento.

Este modelo secuencial permite no solo maximizar adaptaciones, sino también gestionar la fatiga y reducir el riesgo de lesión.

En temporada competitiva, la lógica de la periodización por bloques (ATR) puede aplicarse a nivel de microciclo, pero adaptada a la fatiga del partido. La competición ya actúa como estímulo de alta intensidad (realización), por lo que el entrenamiento no debe replicarlo. Así, el microciclo se organiza como un micro-ATR: inicio (MD-5/4) con acumulación controlada, parte media (MD-3/2) con transformación ligera y MD-1 con activación neural para llegar fresco.


Claves prácticas:

  • El partido = principal estímulo de realización

  • MD-5/4 → fuerza máxima Z1 + trabajo estructural Z6 (bajo volumen)

  • MD-3/2 → potencia Z2,3,4 y velocidad Z5 (sin fatiga residual)

  • MD-1 → Z5 activación neural, no entrenamiento

  • Evitar repetir estímulos específicos del partido

  • Objetivo: mantener rendimiento y reducir riesgo de lesión


CONCLUSIONES

El exceso de especificidad en la preparación física moderna representa una limitación significativa para el desarrollo del rendimiento y la prevención de lesiones.
En contextos de alta densidad competitiva, donde los estímulos específicos ya están garantizados por la competición, el entrenamiento debe centrarse en el desarrollo integral del atleta.
El modelo de “surfear la curva fuerza–velocidad” propone una solución basada en:
  • El desarrollo de todas las expresiones de fuerza

  • La organización estratégica de las cargas

  • La priorización de la resiliencia estructural

En última instancia, el rendimiento deportivo no depende de la repetición de estímulos específicos, sino de la capacidad del atleta para producir fuerza de manera eficiente en múltiples contextos.
COACH MANU

REFERENCIAS

  • Aagaard, P., et al. (2002). Increased rate of force development. Journal of Applied Physiology.

  • Cormie, P., McGuigan, M. R., & Newton, R. U. (2011). Developing maximal neuromuscular power. Sports Medicine.

  • Dupont, G., et al. (2010). Effect of 2 soccer matches in a week. British Journal of Sports Medicine.

  • Ekstrand, J., et al. (2022). Injury rates in professional football. British Journal of Sports Medicine.

  • Fyfe, J. J., Bishop, D. J., & Stepto, N. K. (2014). Concurrent training interference. Sports Medicine.

  • Gabbett, T. J. (2016). The training–injury prevention paradox. British Journal of Sports Medicine.

  • Hill, A. V. (1938). The heat of shortening and the dynamic constants of muscle. Proceedings of the Royal Society B.

  • Issurin, V. (2008). Block periodization. Journal of Sports Medicine.

  • Nédélec, M., et al. (2012). Recovery in soccer. Sports Medicine.

  • Stone, M. H., et al. (2007). Maximum strength and performance. Strength and Conditioning Journal.

  • Young, W. B. (2006). Transfer of strength and power training. International Journal of Sports Physiology and Performance.


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