Parte III: De la periodización clásica al entrenamiento contemporáneo. Bondarchuck e Issurin.
- Manuel Gomez
- 24 feb
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Limitaciones de la periodización concurrente: bases fisiológicas del problema
Toda teoría del entrenamiento se fundamenta en la capacidad del organismo para modificar su estado funcional frente a perturbaciones externas. El concepto de homeostasis, desarrollado por Cannon (1932), describe la tendencia del organismo a mantener estabilidad interna. El entrenamiento deportivo constituye una alteración sistemática de ese equilibrio.

Cuando la carga aplicada supera un umbral mínimo (principio de sobrecarga progresiva) el organismo responde activando mecanismos de adaptación (Bompa & Haff, 2009). Según el modelo clásico de supercompensación, tras la fase de fatiga y recuperación se produce una elevación transitoria del nivel funcional por encima del estado inicial (Yakolev, 1977; Zatsiorsky & Kraemer, 2006). La mejora del rendimiento depende de sincronizar adecuadamente las cargas con ese período de supercompensación.
Sin embargo, este modelo presenta limitaciones críticas en el alto rendimiento. La capacidad adaptativa del organismo es limitada y altamente específica. Cuando múltiples cualidades físicas (fuerza, resistencia, velocidad, potencia) son entrenadas de manera simultánea y con elevada magnitud de estímulo, el sistema biológico recibe señales adaptativas concurrentes que pueden competir entre sí.
La literatura ha documentado este fenómeno como interferencia adaptativa, particularmente en el entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia (Hickson, 1980; Kraemer et al., 1995; Wilson et al., 2012). A nivel molecular, por ejemplo, las vías asociadas a la biogénesis mitocondrial (AMPK) pueden atenuar parcialmente la señalización anabólica relacionada con la hipertrofia (mTOR), dificultando la optimización simultánea de ambas adaptaciones.
En sujetos poco entrenados, la amplia reserva adaptativa permite mejoras concurrentes. En atletas altamente entrenados, donde el margen de progresión es reducido, la simultaneidad excesiva diluye la señal adaptativa, prolonga la recuperación y compromete la supercompensación específica.
De esta limitación fisiológica emerge una necesidad metodológica: reducir el número de objetivos dominantes por fase, concentrar estímulos compatibles y organizar temporalmente las adaptaciones para minimizar interferencias. Esta transición marca el paso desde la periodización concurrente tradicional hacia el paradigma concentrado.
De la organización anual clásica a la concentración por bloques.
La periodización clásica propuesta por Matveiev (1964, 1977) estructuró el entrenamiento anual en fases preparatoria, competitiva y transitoria, con un desarrollo relativamente concurrente de capacidades físicas. Este modelo resultó eficaz en contextos históricos donde el volumen global constituía el principal factor de mejora y los calendarios permitían un único pico competitivo principal.
Con el aumento del nivel internacional y la densificación del calendario competitivo, la planificación anual rígida mostró limitaciones.
Verkhoshansky introdujo dos aportes decisivos:
El principio de correspondencia dinámica, que redefinió la especificidad en términos biomecánicos y neuromusculares (Verkhoshansky & Siff, 2009).
La organización de cargas concentradas, que proponía bloques de estímulo dominante para inducir adaptaciones profundas (Verkhoshansky, 1985).
Con ello, el entrenamiento dejó de concebirse como acumulación cuantitativa y pasó a entenderse como dirección cualitativa de la adaptación. No obstante, aún faltaba transformar estos principios en un sistema metodológico completo.
La consolidación operativa del paradigma concentrado se produce con Anatoly Bondarchuk y Vladimir Issurin.
Anatoly Bondarchuk: la transferencia como criterio estructural
Clasificación de ejercicios según transferencia
Bondarchuk (2007) convirtió el principio de correspondencia dinámica en un sistema práctico de planificación basado en la transferencia real al rendimiento competitivo.
Propuso una clasificación de ejercicios en cuatro categorías:

El criterio deja de ser la cualidad fisiológica abstracta (fuerza, resistencia) y pasa a ser el grado de influencia funcional sobre el resultado deportivo. Este cambio reorganiza la lógica del entrenamiento: la planificación se estructura en torno a la transferencia medible.
El aporte decisivo de Bondarchuk no es únicamente taxonómico, sino metodológico. Propone mantener relativamente estable el sistema de medios durante un período suficiente para que la adaptación se manifieste claramente. El bloque no termina por calendario, sino cuando la curva de rendimiento se estabiliza o declina.
Vladimir Issurin: formalización temporal del paradigma concentrado y desarrollo del modelo ATR
Si Bondarchuk resolvió la selección y estabilidad de los medios dentro del bloque, Vladimir Issurin aportó la formalización sistemática de la arquitectura temporal del entrenamiento concentrado. Su contribución no consistió únicamente en proponer bloques, sino en fundamentar fisiológicamente su secuenciación a partir del concepto de efectos residuales del entrenamiento (Issurin, 2008, 2010). Issurin transforma el paradigma concentrado en una teoría del tiempo adaptativo.
Efectos residuales: el tiempo como variable estratégica
Los efectos residuales del entrenamiento se definen como el período durante el cual una capacidad física mantiene un nivel funcional significativo tras la reducción o interrupción del estímulo específico.
Issurin (2008, 2010) sintetiza observaciones empíricas en atletas altamente entrenados y propone los siguientes rangos orientativos:
Capacidad aeróbica básica (VO₂máx, densidad mitocondrial): ~30 ± 5 días
Fuerza máxima: ~30 ± 5 días
Potencia anaeróbica glucolítica: ~18 ± 4 días
Resistencia a la fuerza: ~15 ± 5 días
Potencia aláctica / explosiva: ~5 ± 3 días
Velocidad pura y coordinación fina: ~5 ± 3 días
Estos valores no representan constantes biológicas rígidas, sino estimaciones funcionales dependientes del nivel del atleta, la magnitud del estímulo previo y la historia de entrenamiento (Zatsiorsky & Kraemer, 2006).
La implicación metodológica es decisiva: las capacidades con mayor residualidad pueden desarrollarse primero y mantenerse posteriormente con dosis mínimas efectivas, mientras que aquellas con residual corto deben situarse próximas al período competitivo.
De este modo, el tiempo deja de ser un marco externo y se convierte en un parámetro fisiológicamente condicionado.
El modelo ATR como secuencia acumulativa de adaptaciones
Sobre esta base, Issurin formaliza el modelo ATR (Accumulation–Transformation–Realization) como una secuencia de bloques funcionalmente interdependientes.

Acumulación: construcción del potencial estructural
Objetivo: ampliar el potencial adaptativo del atleta mediante el desarrollo de capacidades base.
Características:
Alto volumen relativo.
Intensidad moderada-alta.
Predominio de fuerza máxima, hipertrofia funcional y capacidad aeróbica.
Menor especificidad competitiva.
Desde el punto de vista fisiológico:
Aumento de sección transversal muscular.
Mejora de la eficiencia neuromuscular básica.
Incremento del VO₂máx.
Fortalecimiento de tejido conectivo y tolerancia estructural.
La lógica del bloque es potencial: se construyen las bases que permitirán expresiones más específicas en fases posteriores.
Duración habitual: 2–6 semanas.
Transformación: conversión funcional del potencial
Objetivo: convertir las capacidades generales en rendimiento específico.
Características:
Reducción progresiva del volumen.
Incremento de intensidad.
Mayor especificidad técnica y energética.
Adaptaciones dominantes:
Mejora de la tasa de desarrollo de fuerza (RFD).
Optimización del reclutamiento de unidades motoras de alto umbral.
Integración neuromuscular específica.
Mayor eficiencia en ritmos competitivos.
Aquí ocurre la transferencia real: el potencial se convierte en rendimiento.
Duración habitual: 2–4 semanas.
Realización: expresión y optimización competitiva
Objetivo: maximizar el rendimiento competitivo reduciendo la fatiga acumulada.
Características:
Disminución significativa del volumen.
Intensidad alta con menor densidad.
Simulaciones competitivas.
Ajustes tácticos y técnicos finos.
Desde el punto de vista fisiológico:
Disminución de fatiga residual.
Optimización de activación neural.
Sincronización de sistemas energéticos específicos.
Duración habitual: 1–2 semanas.
El modelo ATR como solución estructural a la interferencia
El modelo ATR no elimina la concurrencia, sino que la jerarquiza. Durante acumulación pueden mantenerse estímulos breves de velocidad (residual ~5 días) mientras se prioriza fuerza máxima (~30 días). Durante transformación, la fuerza puede mantenerse con cargas mínimas mientras se enfatiza potencia y especificidad metabólica.
Esta organización reduce la interferencia adaptativa descrita en el entrenamiento concurrente clásico (Hickson, 1980; Wilson et al., 2012) y permite una secuenciación compatible con la biología del entrenamiento avanzado.
La secuencia se basa en tres reglas:
Priorizar capacidades con mayor residualidad en fases tempranas.
Introducir progresivamente capacidades de menor residual.
Ubicar velocidad y potencia explosiva cerca del evento competitivo.
Aplicación del modelo ATR en deportes multidireccionales: el caso del CrossFit
El CrossFit representa un caso paradigmático de deporte multidireccional al igual que los deportes de equipo, caracterizado por:
Demandas simultáneas de fuerza máxima, potencia, resistencia aeróbica y anaeróbica.
Alta variabilidad gestual.
Competencias multievento en días consecutivos.
Necesidad de picos definidos (Open, Semifinals, Games).
La aplicación literal de un modelo secuencial rígido sería inviable. Sin embargo, el ATR puede adaptarse mediante bloques dominantes con mantenimiento concurrente mínimo.
Ejemplo simplificado de macroestructura (12 semanas)
Acumulación (5 semanas)
Fuerza máxima dominante.
Base aeróbica estructural.
Desarrollo técnico en halterofilia.
Justificación: ambas capacidades presentan residual ~30 días.
Transformación (4 semanas)
Potencia y levantamientos olímpicos pesados.
Intervalos de alta intensidad.
WODs específicos con estructura competitiva.
Se mantiene fuerza con dosis mínima efectiva.
Realización (3 semanas)
Simulaciones multievento.
Reducción del volumen total (30–50%).
Optimización neural y metabólica.
En este contexto, el ATR permite:
Reducir interferencia entre fuerza máxima y alta densidad metabólica.
Organizar estratégicamente la variabilidad del deporte.
Optimizar el pico competitivo.
La aplicación práctica en CrossFit adopta una forma híbrida: bloques dominantes con mantenimiento técnico permanente (especialmente habilidades gimnásticas).
Aporte metodológico de Issurin
La contribución central de Issurin no consiste únicamente en dividir la temporada en bloques, sino en formalizar la relación entre:
Residualidad adaptativa.
Secuenciación estratégica.
Reducción de interferencia.
Optimización del pico competitivo.
Con ello, el paradigma concentrado adquiere una arquitectura temporal coherente y aplicable a deportes unidireccionales y multidireccionales, con los ajustes necesarios.
Issurin convierte el tiempo en variable fisiológica de diseño.
Conclusión
La consolidación metodológica del entrenamiento contemporáneo no surge de nuevos descubrimientos fisiológicos, sino de la formalización estratégica de principios ya establecidos.
Bondarchuk transforma la especificidad en criterio estructural operativo.
Issurin organiza la temporalidad adaptativa según la lógica de los efectos residuales.
La evolución desde la acumulación concurrente hacia la arquitectura secuencial representa un cambio epistemológico: entrenar deja de significar acumular estímulos y pasa a significar diseñar adaptaciones.
COACH MANU
Referencias
Bompa, T., & Haff, G. (2009). Periodization: Theory and methodology of training. Human Kinetics.Bondarchuk, A. (2007). Transfer of training in sports. Ultimate Athlete Concepts.Cannon, W. B. (1932). The wisdom of the body. Norton.García-Pallarés, J., et al. (2010). European Journal of Applied Physiology, 110, 99–107.Hartmann, H., et al. (2009). Journal of Strength and Conditioning Research, 23, 1921–1932.Hickson, R. C. (1980). European Journal of Applied Physiology, 45, 255–263.Issurin, V. (2008). Block periodization. Ultimate Athlete Concepts.Issurin, V. (2010). Sports Medicine, 40, 189–206.Kraemer, W. J., et al. (1995). Journal of Applied Physiology, 78, 976–989.Matveiev, L. P. (1964). Problemas fundamentales del entrenamiento deportivo.Matveiev, L. P. (1977). Periodización del entrenamiento deportivo.Verkhoshansky, Y. (1985). Soviet Sports Review, 20, 1–7.Verkhoshansky, Y., & Siff, M. (2009). Supertraining.Wilson, J. M., et al. (2012). Journal of Strength and Conditioning Research, 26, 2293–2307.Yakolev, N. (1977). Biochemical bases of sports training.Zatsiorsky, V., & Kraemer, W. (2006). Science and practice of strength training.
Bondarchuk e Issurin como consolidación metodológica del paradigma concentrado
La evolución de la teoría del entrenamiento durante la segunda mitad del siglo XX puede entenderse como el tránsito desde modelos concurrentes hacia sistemas de dirección estratégica de la adaptación. Si la periodización clásica de Matveiev estructuró el entrenamiento anual y Verkhoshansky explicó la lógica fisiológica de la adaptación concentrada, el verdadero salto metodológico hacia la organización contemporánea del entrenamiento se consolida con Anatoly Bondarchuk y Vladimir Issurin.

El presente análisis se centra en cómo ambos autores transformaron los principios fisiológicos en herramientas operativas de planificación y programación.
Marco conceptual previo
Matveiev (1964, 1977) propuso una estructuración anual basada en el desarrollo progresivo y relativamente concurrente de capacidades. Este modelo resultó eficaz en fases históricas donde el volumen de trabajo representaba el principal factor de mejora.
Posteriormente, Verkhoshansky (1985; Verkhoshansky & Siff, 2009) introdujo dos ideas decisivas:
El principio de correspondencia dinámica.
La organización de cargas concentradas.
Con ello, el foco se desplazó desde la acumulación cuantitativa hacia la dirección cualitativa de la adaptación.
A partir de este marco, Bondarchuk e Issurin desarrollaron la sistematización aplicada.
Anatoly Bondarchuk: la transferencia como principio organizador
De la correspondencia dinámica a la clasificación operativa
Bondarchuk (2007) convirtió el principio teórico de correspondencia dinámica en un sistema práctico de clasificación de ejercicios según su transferencia real al rendimiento competitivo.

Esta clasificación reorganiza completamente la lógica del entrenamiento: el criterio deja de ser la cualidad fisiológica abstracta (fuerza, resistencia) y pasa a ser el grado de transferencia funcional.
Implicaciones prácticas
Mayor control de la transferencia.
Reducción del ruido adaptativo.
Posibilidad de predecir duración de ciclos.
Optimización del momento de cambio de medios.
En esencia, Bondarchuk convierte la especificidad en variable medible y operativa.
4. Vladimir Issurin: arquitectura temporal y formalización del modelo concentrado
Si Bondarchuk resolvió la selección y estabilidad de los medios, Issurin abordó el problema central de la planificación: cómo organizar secuencialmente las adaptaciones dentro de una temporada.
4.1. Fundamentación fisiológica: efectos residuales
Issurin (2008, 2010) fundamentó su modelo en la diferente duración de los efectos residuales de las capacidades físicas. Por ejemplo:
Fuerza máxima → efecto residual medio-largo.
Potencia anaeróbica → medio.
Capacidades aeróbicas → relativamente largo.
Velocidad pura → corto.
Esta diferenciación permite concentrar el desarrollo de una capacidad mientras se mantienen otras con cargas mínimas efectivas.
El modelo no elimina la concurrencia; la organiza jerárquicamente.
4.2. El modelo ATR como secuencia adaptativa
El modelo ATR (Accumulation–Transformation–Realization) estructura la adaptación en tres fases interdependientes:
Acumulación
Desarrollo de capacidades base y potencial adaptativo mediante cargas concentradas relativamente generales pero específicas al deporte.
Transformación
Conversión progresiva hacia gestos y ritmos competitivos. Incremento de la especificidad y reducción del volumen general.
Realización
Optimización del estado funcional y expresión competitiva. Reducción de fatiga residual y maximización de transferencia.
La lógica central no es lineal, sino acumulativa-secuencial: cada bloque prepara el terreno fisiológico del siguiente.
4.3. Diferenciación según naturaleza del deporte
Issurin (2010) distingue entre:
Deportes unidireccionales
Dependencia de una cualidad predominante.
Baja variabilidad gestual.
Alta eficacia del modelo secuencial puro.
Deportes multidireccionales
Demandas múltiples simultáneas.
Alta variabilidad e incertidumbre.
Necesidad de bloques dominantes con mantenimiento concurrente.
Aquí emerge el concepto de “concurrente organizado”: la simultaneidad se mantiene, pero subordinada a una lógica jerárquica.
5. Evidencia científica comparativa
La literatura comparativa indica que la periodización en bloques puede producir ventajas en contextos específicos, especialmente en atletas altamente entrenados.
Tabla comparativa
Estudio | Muestra | Diseño | Resultados principales | Interpretación |
García-Pallarés et al. (~2010, kayak élite, grupo Izquierdo) | Palistas internacionales | Bloques vs tradicional | Mayor mejora en potencia específica y rendimiento competitivo | Alta transferencia y mejor peaking |
Rønnestad et al. (2014) | Ciclistas entrenados | HIT concentrado vs distribuido | Mejora superior en potencia pico y TT | Beneficio de concentración de estímulo |
Hartmann et al. (2009) | Atletas fuerza | Bloques vs ondulante | Mayor ganancia en fuerza máxima | Eficaz en sujetos avanzados |
Kraemer et al. (1995) | Sujetos entrenados | Fuerza + resistencia simultánea | Evidencia de interferencia | Justifica secuenciación |
En conjunto, la superioridad del modelo por bloques se observa cuando:
El atleta posee alto nivel.
El deporte exige picos definidos.
Existe riesgo de interferencia adaptativa.
No obstante, su aplicación universal no está respaldada por evidencia concluyente.
6. Síntesis del cambio metodológico
La progresión histórica puede resumirse así:
Autor | Núcleo conceptual | Función en la evolución |
Matveiev | Estructura anual | Organización macrocíclica |
Verkhoshansky | Dirección fisiológica | Adaptación concentrada |
Bondarchuk | Transferencia operativa | Selección y estabilidad de medios |
Issurin | Arquitectura temporal | Secuenciación estratégica |
La planificación contemporánea se define por la integración de transferencia y secuenciación adaptativa.
7. Conclusión
La consolidación metodológica del entrenamiento contemporáneo no surge de nuevos descubrimientos fisiológicos, sino de la organización estratégica de principios ya formulados.
Bondarchuk transforma la especificidad en criterio estructural.Issurin organiza temporalmente la adaptación.
Juntos convierten la teoría de las cargas concentradas en un sistema aplicable de planificación del alto rendimiento.
La evolución desde la acumulación concurrente hacia la arquitectura secuencial representa un cambio epistemológico: entrenar deja de ser acumular estímulos y pasa a ser diseñar adaptaciones.